Nadando a contracorriente

Son muchas las personas que creen que la Radio es un medio prácticamente obsoleto, pero, a disgusto de algunos y en beneficio para otros, la radio es un medio que aún no tiene fecha de caducidad.

Es cierto que la “clásica” radio, la de toda la vida, está padeciendo las consecuencias de la globalización y de las mejoras tecnológicas. Este hecho es evidente e innegable. A día de hoy, la existencia de familias que se reúnan en su salón expresamente para escuchar la radio representa una estampa irreal y actualmente desfasada.

Pero esta realidad no está pronosticando el final de este fantástico medio.

La radio SE ADAPTA. Así es señoras y señores. Por mucho que les pese a los nuevos “influencers” del mundo digital, la radio continúa igual de viva que en sus inicios simplemente que adaptada a las nuevas necesidades y al nuevo paradigma tecnológico.

Entiendo que esas típicas escenas de salón acogedor, escuchando la radio en familia frente a la chimenea, no se van a repetir, entre otros motivos, porque existen una infinita variedad de entretenimientos que pueden ser preferidos frente a este, pero, en este sentido, este hecho a comportado que la radio “evolucione”.

Y es que la radio se ha convertido en un medio que ha pasado de ser objeto principal de interés común (ya que, en ocasiones se quedaba expresamente para escuchar la radio tanto en bares como en casa) a ser un ámbito más personal e individual. Además. las facilidades que ofrecen las nuevas tecnologías han conllevado que la producción radiofónica coja otro plano y empiece a coger importancia la posibilidad de escuchar un programa dónde y cuándo uno quiera, sin la necesidad de tener que esperar a su hora de emisión.

La aparición de los Podcasts ha sido uno de los factores que, en cierto modo, han revitalizado un medio que, aunque puede que hace unos años pudiera existir el pensamiento de que iba a quedarse obsoleto, hoy en día está más vivo que nunca.